Pensamos que una de las formas de conmemorar el Día, es nombrar a Mujeres que dan Ejemplos de Fuerza, Coraje y Amor. Como nos relacionamos, en nuestro trabajo diario de Fundasor, con Familias de Personas Sordas, queremos dedicar este día a Helen Keller, una mujer sorda y ciega, un extraordinario ejemplo de vida.
La extraordinaria Helen Keller
Helen Keller fue una autora, activista, y oradora que nació el 27 de junio de 1880 en un pequeño pueblo de Alabama, EEUU. Ella nació sana, pero a sus 19 meses de edad, se enfermó de una supuesta congestión cerebral que la dejó ciega, sorda, e incapaz de hablar.
Su maestra personal le pudo enseñar a Helen a hablar usando el método Tadoma: tocando los labios de otros mientras hablan, sintiendo las vibraciones, y deletreando los caracteres alfabéticos en la palma de la mano de Helen. También aprendió a leer francés, alemán, griego, latín, geografía y matemáticas.

Se convirtió en una oradora y autora mundialmente famosa con una tremenda fuerza de voluntad y coraje. Estableció la lucha por los discapacitados del mundo, fundando Helen Keller International, una organización sin fines de lucro para la prevención de la ceguera, en 1915. Ella usó su nuevo hogar como la sede para consecución de fondos de la Fundación Americana para Ciegos.
Sullivan se mantuvo al lado de Helen hasta morir en 1936. A partir de ese momento, fue asistida por Polly Thompson y Winnie Corbally para desarrollar sus proyectos.
Helen conoció a personajes famosos como Alexander Bell, Mark Twain, John Rockefeller, Charlie Chaplin, y a todos los presidentes de los EEUU desde Grover Cleveland a John F. Kennedy para llevar acabo sus labores. El Presidente Lyndon B. Johnson le recompensó con la Medalla Presidencial de Libertad, una de las dos más altas condecoraciones para civiles, en 1964.
Ella murió el 1 de junio de 1968 a los 88 años. Fue incinerada y sus restos se mantienen en la Capilla de San Joseph de Arimathea en la Catedral Nacional de Washington.








